Lunes, 24 de mayo de 2010

El trazado de calles y plazas responde al tráfico y a la protección contra el viento. Los edificios son elegantes y limpios, en forma de terraza, y están situados frente a frente a lo largo de toda la calle. Las fachadas de las casas están separadas por una calzada de veinte pies de ancho. En su parte trasera hay un amplio huerto o jardín tan ancho como la misma calzada, y rodeado por la parte trasera de las demás manzanas. Cada casa tiene una puerta principal que da a la calle, y otra trasera que da al jardín. Ambas puertas son de doble hoja, que se abren con un leve empujón y se cierran automáticamente detrás de uno. Todos pueden entrar y salir en ellas. Nada se considera de propiedad privada. Las mismas casas se cambian cada diez años, después de echarlas a suertes.

Aman apasionadamente estos jardines; en ellos cultivan viñas, hortalizas, hierba y flores. Los cultivan con esmero, tanto que nunca he visto nada semejante en belleza y fertilidad. Los amaurotanos gustan de la jardinería no sólo porque les entretiene, sino por los concursos de belleza organizados entre las diversas manzanas. Difícilmente, -en efecto, se podría destacar un aspecto de la ciudad más pensado para el deleite y el provecho de la comunidad. Cosa que me hace pensar que la jardinería debió ser de especial interés del fundador


Publicado por a333 @ 7:11  | de naturismo, naturaleza
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