Jueves, 19 de marzo de 2009
Los objetivos son dos: la producción cárnica y la caza de ejemplares vivos para cautiverio.

Para la producción cárnica los delfines son cargados vivos en camiones a mataderos cercanos donde mueren degollados y desangrados. La carne, rotulada como "carne de ballena", satisface el consumo de la población japonesa e internacional, donde tiene cada vez mayor demanda. Por su parte, la captura de ejemplares vivos (generalmente hembras jóvenes) para delfinarios y parques acuáticos las condena a vivir hasta el último de sus dí­as confinadas en piscinas como figura central de entretenimiento y de los programas de "Nadar con Delfines" de los acuarios de todo el mundo.

La industria de los delfines en cautiverio se muestra como "salvadora" de los delfines, pues evita que éstos sean convertidos en carne, pero sólo lo hacen porque es mucho más rentable vender un delfín a un acuario que matarlo para que se convierta en carne. La multibillonaria industria de los delfines para cautividad no está salvando a los delfines de la muerte, sino que ayuda a mantener esta cruel práctica para provecho de la industria.  http://www.animanaturalis.org/20080827_Salvemos-a-los-delfines-no-a-la-caza-comercial-de-Japon


Publicado por a333 @ 9:35
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