Martes, 24 de febrero de 2009

en sus alas acarréala Rann, el milano;
duerme en el corral la vacada
y de corderos duerme el atajo;
tras las reforzadas cercas se esconden
pues hasta el amanecer con libertad vagamos.
Orgullo y fuerza, zarpazo pronto,
prudente silencio: es nuestra hora.
¡Resuena el grito! ¡Para el que observa.
la ley que amamos, caza abundante!
Canción nocturna en la selva. /EL LIBRO DE LAS TIERRAS VÍRGENES xJoseph Rudyard Kipling

Publicado por a333 @ 7:41
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